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EL FALSO FEMINISMO DE COLOMBIA (PARTE 2): LA REDADA RESENTIDA DE UN VOLCÁN CON PAÑOLETA

Quienes leen ese portal "feminista" solo están siendo custodiados por mujeres sin valor, que fueron rechazadas y tienen problemas de salud mental, diciendo que todos los hombres son unos "machirulos", que deben ir a la cárcel, así tengan denuncias falsas en su contra. Las mismas personas que le siguen temiendo a una simple metáfora son quienes tienen miedo de seguir perdiendo sin violencia ni agresiones. Y todo eso mientras piden donaciones desde Patreon.



Una mujer española mencionó lo siguiente:


“El feminismo es una moda sistémica que está financiada por las grandes empresas y que solo busca el beneficio económico; de hecho, el feminismo más moderno ni siquiera te sabe definir lo que es una mujer, te dice que ser mujer es un sentimiento y ha llegado al punto hasta de ser liderado por hombres con falda y lleva a unas contradicciones muy duras. Por ejemplo, yo soy deportista de deportes de combate y se ha llegado a la contradicción de que ahora, un hombre, si quiere, se puede registrar en una competición femenina y pegarle a las mujeres para poder optar a un premio o a una medalla”.

“Y yo, pues bueno, pienso que sí hay diferencias físicas; me he pegado con hombres, con hombres más débiles y con hombres más fuertes, con hombres con el mismo nivel de entrenamiento y no es lo mismo. Se llega a contradicciones que van incluso en contra de las propias leyes feministas, como se ha visto a hombres registrándose como mujeres para aprovecharse de la discriminación positiva que tienen las mujeres en la ley”.

La frase “afilaré mi katana” sirvió con un propósito y no solo como una metáfora, sino que ahora será con un contexto mucho más realista en el que desenmascaró a ese falso feminismo que hay en el país. Lo que hice sirvió como inspiración para recalcar el arte de cómo Antonio Nariño redactaba sus bagatelas usando solo una pluma y un papel, pero hasta los historiadores fachos, llorones y aliades saldrían a decir que soy un “asqueroso incel resentido” porque eso es lo único que saben responder cuando alguien diferente a ellos los confronta. Hoy las feministas radicales de Chapinero y Parkway, reluciendo su flequillo y sus pañoletas verdes y moradas, no quieren soltar a ciertos personajes por el simple hecho de que han repetido una y otra vez la misma temática de que son “agresores” hasta el punto de llevarlos a la ruina, a perder su credibilidad, que les quiten la presunción de inocencia hasta el punto de llevarlos al suicidio. Menos mal hace tres años, cuando saqué esa columna, ya había previsto todo lo que quisieron hacer en mi contra, y hasta el día de hoy, las feministas siguen fracasando porque no pueden romper una voluntad inquebrantable.


Se tomaron tan literal la metáfora que están acostumbradas a tergiversar todo para su propio beneficio y lo convirtieron a uno en enemigo público. ¿Coincidencia?


Lamebotas como María Carolina Valencia Bernal salen a victimizarse porque siguen con esa obsesión traumática de que haré algo contra ella y su amiga, Mónica Godoy Ferro, la cual habló y dirigió junto con el portal de feminismo radical, Volcánicas, a que me sacaran una o dos columnas donde me ponen como lo peor que han conocido. ¿Qué esperaban hace tres años con esa disculpa, que me fuera a volver un aliade como esos que se esconden en perfiles falsos? Se nota que se informaron con el contexto del cual es originaria la katana japonesa, pero ese trauma mental que les dejé con esa metáfora, el cual hoy en día sigue causando estragos en sus frágiles pensamientos. Ha quedado claro que ese feminismo que ellas y otras personas defienden a capa y espada ha sido siempre el enemigo acérrimo del nacionalismo humanista neogranadino que he defendido en los últimos años, después de haber hecho ciertos sacrificios personales.


Así que se inventan procesos penales y buscan intimidarlo a uno mientras portan esos pañuelos desgastados y manchados con la sangre de bebés abortados y oliendo a gas lacrimógeno. ¿Cierto? Su feminismo solo quiere privilegios, no igualdad, las cosas como son. No hay nada que vaya a perder hoy en día porque ya pasé por esa etapa de duelo, y ustedes me han estado vigilando por estos años buscando, hurgando y tergiversando mis palabras para saber si en algún momento, como se dice coloquialmente: “voy a dar papaya”. Una moda en decadencia es lo que vemos mis compañeros y yo, en la cual su destrucción las ha consumido por dentro y las ha dejado permeadas de desprecio, rencor y odio hacia quienes no coordinan con su modo de pensar. Sin embargo, no soy el único hombre que les ha hecho frente a su propia manera, pero viven rezagadas con su insistencia de verme caer y que sea judicializado por todo lo que he dicho. Dichas denuncias que Godoy ha dicho por años no existen porque ya conozco el juego de esa terrorista de redes con pañoleta. O más bien. de esta delincuente digital.


¿Y mientras qué hace el señor Hollman Morris contra ustedes? No solo me hizo el favor de darme la espalda porque eso ya lo tenía previsto, sino que, al haber denunciado a esa muchacha de nombre Lina Castillo, quien hoy enfrenta su caso por injuria y calumnia, ustedes, las feministas, salen también a atacar a la subgerente de la RTVC, la señorita María Paula Fonseca. No tienen clara la verdad de las cosas porque por años han usado como falsedad el testimonio que crearon ustedes para que la señora Paulina Casas lo atacara durante su campaña a la alcaldía de Bogotá en el año 2019, pero después se retractó de dicha denuncia. No es ninguna mentira, son las cosas que he visto en los últimos años y tanto él como ella saben bien cómo yo hago mis deducciones, así mantengan la distancia de verme como una especie de bicho raro, o peor aún, como un fenómeno a exterminar. Y Juana Afanador Mejía, la ballena quemada del feminismo de Chapinero que no pudo conseguir una curul en el congreso en las pasadas elecciones, también se ha manifestado con ese desgastado caso contra el señor Hollman y no puede pasar la página. Sigan orinando fuera del tiesto; es lo único que le digo también a Sara Tufano Zuluaga, que sigue con esa mentalidad de querer imponerse ante todos, solo porque es mujer y feminista radical al mismo tiempo. Esa es la logística de este feminismo burgués de Chapinero.


Esto le dijo la señorita Fonseca a la señora María del Mar Pizarro, luego de que saliera a atacar al director de la RTVC por lo que ya he mencionado antes:


“Señora representante María del Mar Pizarro García. ¿Cuáles son las denuncias sistemáticas de acoso sexual de Hollman Morris? ¿Cómo puede defenderse si no tiene ninguna denuncia en la Fiscalía?”

Bueno. Entonces, las Volcánicas son un grupo de feministas radicales, dirigidas por una de sus cofundadoras, Matilde de Milagros, y que esta misma nunca haya recibido el abrazo de un padre ni el ser querida y amada por su pareja hombre, porque ella hace parte de la comunidad de la bandera de arcoíris, y todas ellas son personas que creen que, por el simple hecho de ser investigadoras, repudian a los demás mientras nos ven como canallas inservibles a su causa “feminista”. Sí… mejor ser temido que amado y eso muchas veces lo he reiterado mucho en mis escritos, porque hasta han caído acosadores reales, que al mismo tiempo han encubierto mientras me atacaban con ese mismo calificativo. Porque se nota que nunca en la vida recibieron un regaño ni mucho menos sus papás las cogieron a punta de correa, porque eso sería más angustiante para cada una de ustedes. Y con odio me siguen viendo las señoras Diana Marcela Otavo y Laura Vanessa, la llamada “Feminista de Acero”. ¿Saben qué? Si me ven con esos ojos llenos de odio, es porque al final las derroté a todas ustedes y al mismo tiempo. No hace falta agregar nada más para estas feminazis.


Ven a alguien pulcro con los tres ojos bien abiertos mientras salen a atacarlo a uno porque no quieren que el nacionalismo humanista neogranadino recupere lo que perdió hace más de 200 años, y buscan poner a una mujer que tiene como fórmula vicepresidencial a un homosexual facho que solo los ve como ganado, y niega los Falsos Positivos de Colombia. Las Volcánicas que se esconden en Chapinero incitan a las congresistas del Pacto Histórico a que salgan a condenar al director de la RTVC porque no quieren aceptar que quien lo calumnió e injurió hoy está demandada. Eso no lo pueden decir porque afecta sus agendas personales y salgan en medio de una erupción luego de que las contradicen en redes. ¿No es así? No saben de leyes, y quieren imponer su feminismo patético y resentido donde posan de víctimas con esas lágrimas de cocodrilo para que los “progresistas” salgan a respaldarlas.


¿Cuándo van a entender que sus deseos de acabar con los hombres y con la masculinidad no les van a dar ninguna victoria? Ha quedado que el feminismo actual ha dañado las relaciones sentimentales, ha destruido la natalidad en el país, ha hecho que las mujeres odien a los hombres y quieren vernos caer para así decir que “ganaron” jurídicamente a punta de difamaciones. Yo sé que les he producido asco y miedo al mismo tiempo, porque solo repiten los mismos insultos de siempre, como si no tuvieran a la mano un diccionario. Creen también que no he estado al tanto de sus mentiras e investigaciones sin sentido, y usan como carta maestra a ese feminismo electoral que hay en el Congreso. Supongo que Jennifer Dalley Pedraza Sandoval les está dando la orden de atacarnos, junto con la delfina resentida de María José Pizarro. ¿No es verdad? Callan porque no pueden poner de rodillas a todos los hombres que las confrontan.


Heridas hasta la muerte y quieren que esas congresistas sean vistas en esa declaración que dieron en el congreso como traidoras del pueblo. Están muy acabadas de forma argumentativa con ese tipo de campañas y falacias, que están buscando que el mismo presidente de Colombia salga a regañarlas a todas ellas, a ver si con eso dejan de comportarse como colegialas frustradas. Tanto las Volcánicas como ese grupo feminista facho de Chapinero están detrás de ese hilo de sandeces para sacar a una persona que ha hecho más de lo que nunca ellas harían. En fin, van a salir a culpar a esos “incels” que nunca les hicieron caso en el pasado por sus traumas mentales y psicológicos que son usados por esas muñecas de la mafia y señalan con el dedo a quienes deben atacar y a quienes deben presionar socialmente para que esos mismos se terminen quitando la vida, porque toca decirlo otra vez para que la gente sepa cómo funciona ese feminismo que esas mujeres modernas defienden actualmente. Reitero aquí que el pueblo aborrece al feminismo que quedó expuesto de mi parte hace tres años.


La ley... es una lanza que penetra a los reyes. La ley… es un escudo que protege a su pueblo.


Las feministas solo quieren quemarlo todo porque quieren que las mujeres asesinadas sean recordadas, pero no dialogan ni escuchan. Solo destruyen edificios mientras están rayando sus paredes, quemando iglesias mientras insultan a hombres y mujeres que defienden su doctrina cada 8 de marzo. Salen de morado con sus pañoletas a gritar puros berrinches niñas pequeñas que nunca las abrazaron sus papás, pero al mismo tiempo, no son capaces de quemar una mezquita musulmana. ¿Por qué será? Y no es un secreto que las Volcánicas de papel (porque ni fuerza física tienen) están de acuerdo en que deben adoctrinar a las niñas para que sean feministas iguales a sus madres. Un padre como tal no les permitiría eso, pero no falta que salgan a inventar que las “están golpeando” para después quedarse con la custodia de sus hijos. Quieren llenar la UTL de cada congresistas con feministas para que su entorno gire a los abusos, pero eso ya se volvió una quejadera de tiempo completo.


Tanto las Volcánicas como las feministas jasídicas que hay en Chapinero tienen la tarea de destruir el único medio que ha logrado combatir la desinformación: Hollman Morris. Quien, desde los ojos de nuestros compañeros, ha sido el único que dio apoyo total a la consulta popular y ayudó mucho en redes con el tema de la reforma laboral. ¿Quiénes están realmente detrás de ellas? La amiga y socia de Paloma Susana Valencia, María José Pizarro. Muchas de esas feministas radicales que apoyan el decadente wokismo son las mismas que pedían fusilarme en redes por exponer la verdad, y al final, ante tanta presión, no lograron conseguir su tarea principal, mi asesinato sistemático. ¿Van a decir que esos artículos que sacaron contra mí iban a hacerme sentir mal porque no me arrodillo ante personas como ustedes? Esa es la conclusión a la que quieren llegar las feministas que residen en el portal Volcánicas, ya que ellas también son expertas en usar la misandria hacia aquellas mujeres que no comparten sus ideales. Por eso es que fomentan el odio en sus propias palabras.


A algunas les he faltado el respeto por las cosas que han dicho y eso se lo merecen, pero ustedes, las feministas radicales, no se merecen el derecho al voto y no soy el único que lo piensa de esa manera. Tienen un privilegiamiento por parte de la mano masculina, que es esa misma a la cual quieren derrocar del Estado. Por ende, ustedes solo hacen bulla en las calles y no ofrecen ningún tipo de soluciones y, reiterando lo que se dijo anteriormente, ustedes solo buscan quemar todo en nombre de “todes”. ¿No es verdad? ¿Cuándo van a entender (por las buenas) que ustedes están rotas emocional y psicológicamente y las únicas culpables de sus propios traumas son ustedes mismas? No hace falta decir lo obvio, pero culpar a los hombres (no “onvres”) no hará que la sociedad les dé la razón. Hay algunas de ustedes que siguen con ese trauma del “destripamiento” que han tergiversado con mi metáfora, debido a la ya mencionada explicación. Se nota que la media neurona que poseen solo les funciona para repetir como loros el mismo discurso.


El que lucha con monstruos debe tener cuidado de no convertirse en uno; pero también, a veces es necesario convertirse en un monstruo para salvar al mundo.


Por eso es que las feministas del grupo Volcánicas no saben nada acerca de la separación de leyes, y se crean las suyas propias con el fin de manipular a las masas. Bien, una conocida le dijo a las congresistas del Pacto Histórico que una vez más cayeron en el refrito jurídico y le ayudan a esa mafia oligárquica a darle aires para así tener relevancia. Y aquí va una pregunta para Matilde de Milagros: ¿Cómo planea acabar con los hombres, si son estos mismos quienes le llevan su domicilio, mantienen a flote el Internet que usa y mantienen la infraestructura en el país? Porque mientras suenan las campanas desde el más allá por esos hombres que se quitaron la vida por culpa de una denuncia falsa en países latinoamericanos, usted guarda silencio por las atrocidades que han cometido las mismas feministas radicales que hay en el sur del continente, y un ejemplo de ello es Argentina. ¿Eso es lo que usted quiere para Colombia? Bueno, ya dejó en claro que quieren condenar de forma mediática a una persona que ha dañado sus planes, buscando que sigan con la misma logística de siempre. El insulto y las falacias. Peor aún, con el tema de México y su llamada “Ley Valeria”, que está actualmente debatiéndose en la Cámara de Diputados. Solo les falta que vayan a crear una versión retorcida de dicha en donde nos vean a los hombres como blancos principales.


Por eso hemos discutido que el feminismo radical moderno que hay en Colombia se ha mostrado siempre como una ideología jazara que odia a los colombianos (principalmente a los hombres), donde apoyan a mujeres que se victimizan con una gran cantidad de mentiras parasitarias y no son capaces de coger una pala. Ese victimismo que siempre ha usado es lo que ha hecho que en Argentina los hombres y mujeres se sientan separados por culpa del feminismo, y en consecuencia de eso, pusieron a Javier Milei en la presidencia. Aquí en Colombia hablamos de industrialización, trabajo y trascendencia. Mientras que ustedes, las Volcánicas, hablan de ideologías de género que no tienen relevancia e inventan profesiones que no tienen nada que ver con la mentalidad del nacionalismo humanista neogranadino que defiendo desde aquí. En simples palabras, sus discursos, trozos de papel cortados con unas tijeras, llenos de falacias y desprecio por los hombres. Eso explica por qué todas esas feministas me odian a muerte. La inquisidora es la que más me desprecia.


Quieren imponer su propio estado de opinión y derogar el estado de derecho que hay en el país, para poder colocar sus propios estatutos mientras están hablando en sus podcasts. Así es como trabajan estas feministas del grupo Volcánicas, que son más de papel que de lava, y no se comportan como mujeres en realidad, sino como orcos grotescos que repiten términos sin sentido, gritan e intimidan con sus amenazas judiciales para someter a quien no cumpla con su criterio, sea hombre o sea mujer. En cualquier caso, los refritos que siempre han usado estas “feministas” de cartón que se apropiaron del derecho al aborto y lo convirtieron en una moda pasajera, el cual deja claro una de las muchas causas de la baja natalidad en Colombia. Eso de que “es mi cuerpo y nadie puede decidir por él” llevó a que el feminismo radical jázaro y moderno que hay en Colombia haya tomado la iniciativa de odiar a las familias. ¿Cuál es el miedo que ellas ocultan? Se sabe actualmente que hay mujeres que no se sienten representadas por ese feminismo sistémico y decadente, por lo cual también son blanco de críticas de estos despreciables seres.


En conclusión, tal y como lo dije en un trino, las Volcánicas son un grupo editorial de feministas radicales y resentidas, cuyo único objetivo es implementar lo ya mencionado de forma miserable, tergiversada y a su vez con el apoyo de denuncias falsas que hacen dichas víctimas para afectar a quienes “acosaron y/o abusaron” de ellas. Porque, como se dijo antes, la inquisidora, Mónica Godoy Ferro, sigue aferrada a la idea de que tengo un presunto proceso penal en la Fiscalía, del cual no ha querido mostrar, porque es una mentirosa que usa ese feminismo radical como beneficio personal y a la entidad judicial como arma intimidatoria, sin dejar de lado que sus perros falderos la defienden en redes sociales. Siempre a su lado, la lamebotas en cuatro patas de María Carolina Valencia Bernal, otra calumniadora acostumbrada a usar la injuria contra otras mujeres. De estas personas solo veo aquí el odio que todos los días exponen en Twitter, pero solo su público, feministas y sus aliades, cree en ellas. Lo mejor sería someter, reformar y hacer que estas feministas adoctrinadas que siguen este tipo de medios se conviertan en mujeres tradicionales y femeninas. Así les duela la verdad.


Las Volcánicas son un pasquín de medio pelo cuyos traumas paternales nunca fueron sanados y todos los días culpan a los hombres mientras apoyan victimarias y encubren gente poderosa.


Solo es cuestión de tiempo que salgan a llorar mientras hablan de mí...


No conciliaré con nadie ni tampoco ofreceré disculpas por esto.



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