Un comentarista deportivo que mezcla todo con el odio que le tiene a quienes no respetan su criterio. Su argumento está basado en destruir a quienes ve jugar, pero el odio lo deja sesgado con todo lo que ha dicho en los últimos años sobre el hoy presidente de Colombia.
Desde que estuvo en esa emisora llamada Grupo Radial Colombiano que fue comprada por los hermanos Rodríguez Orejuela, quienes eran los dirigentes del desmantelado Cartel de Cali, en 1981, el señor Carlos Antonio Vélez Naranjo, colombiano con nacionalidad española, ha desatado todo tipo de controversias a lo largo de su carrera, desde su paso por Antena 2 hasta su más reciente paso por el canal Win Sports. Una persona que le enseñó a su hijo Luis Carlos a ser un pobre incompetente que solo ataca y perfila a quienes no piensan como él. En una entrevista que dio el pasado 1 de octubre a diferentes medios, manifestó que había pensado en retirarse de los medios de comunicación y que se dedicaría a cuidar de sus nietos. Sin embargo, él no puede vivir sin ese mundo en el que se crió y, teniendo 71 años de edad, cree que puede dar más con sus estallidos comentarios y su falta de coherencia cuando habla de política en medio de deportes.
Así es, señores; cuando habla de política se refiere a todo lo “malo” que ha hecho el presidente Petro desde que asumió la presidencia. Es otro de esos personajes dolidos que había pedido con desespero en sus programas que no llegara a la presidencia, y al mismo tiempo, siendo humillados por otros personajes que lo han puesto en su lugar. Un ejemplo de ello sería el caso de Ibal Llanos, un streamer español que se ha concentrado en el tema de deportes y es más conocido que el personaje a exponer. Dicha controversia llegó el día 14 de agosto de 2021, cuando Vélez Naranjo criticó al español por estar en la presentación de Lionel Messi en el PSG. ¿Qué hay de malo en esto? Para este “comentarista”, creyó que llamarlo «felpudo» era una buena idea y eso llegó a su pulida cabeza alopécica. No obstante, estar celosos por ver cómo un streamer entrevistó a un jugador que muchos admiran en el mundo es un logro que pocos se conceden. Por eso no hubo muchos invitados en ese lugar, y esa es la rabia que Carlos Antonio tenía contra él.
Esto fue lo que dijo él en su programa llamado «Palabras Mayores» de la emisora Antena 2:
“El PSG quiere ganar la Champions, hasta ahora todo muy bonito. Hasta el «felpudo» de… ¿cómo es que se llama ese? Iba, Ibaí. Hasta el «felpudo» de Ibai estuvo ahí; yo no sé si es ahora íntimo de todos los jugadores. Los entrevista ahí por esas redes sociales. Un «felpudo» que tienen allá en España.”
La respuesta de Ibai fue la siguiente:
“Espero que os haya gustado. Esto es una locura. Mañana tenéis el vídeo en YouTube en máxima calidad. Por cierto, ni soy periodista, ni quiero competir con la prensa, respeto mucho la profesión y tengo muchos amigos. Pero no puedo rechazar estas cosas si me invitan, ya lo siento.”
El resto del artículo está disponible aquí: Carlos Antonio Vélez está molesto con Ibai por estar en la presentación de Messi en el PSG.
Tener en cuenta a esta clase de personajes es algo primordial para decir lo que pensamos. Y el señor Vélez Naranjo es una persona en la cual no se puede confiar, menos para dejarle al cuidado una cancha de fútbol. Y el haber renunciado a la información deportiva que tenía por las mañanas en la emisora de La FM, donde trabajaba su hijo, dejó en claro que son muy sensibles cuando les tocan sus fibras laborales y la rabia se empieza a justificar en este tipo de actos. Su hijo es responsable de lo que hizo contra lo que dijo acerca del COP16. Tuvieron sus consecuencias, pero él optó por irse en buenos términos para no dañar la imagen de la Organización Ardila Lülle. Sí, sabemos eso y dejó en claro su posición, y usted, sin ser capaz de regañar a su propio hijo por su actual comportamiento.
¿Por qué creer en esas palabras hostiles que usted y su hijo exponen? El ejemplo aquí es el siguiente, ya que usted es de esos padres a los que les gusta ser alcahuetas con sus hijos. ¿No es así, Carlos Antonio? Usted lo sabe y el hecho de poner ese trino donde restringe los comentarios y haya más citaciones a eso, deja ver que las cosas son lo que la gente ha dicho en redes sociales... La cizaña que tanto padre como hijo exponen en sus redes sociales lo justifica, con creces. No es una persona respetable que le guste aceptar de buena manera las críticas, sino que no puede admitir que todo su imperio periodístico se está derrumbando con cada idiotez que dice su hijo, apodado también como “Pollo Triste”. Eso usted ya lo sabía, porque no solo le tiene rabia a los tuiteros, sino a los medios alternativos.
El trino es el siguiente:
“Diste la cara y dijiste lo que había que decir. ¡Ni un paso atrás! Vendrán mejores tiempos… El éxito y la verdad tienen un precio que hay que pagar. Buen viento y buen mar. ¡Orgulloso estoy por lo que hiciste y eres!”
Muchos errores ha cometido el apellido Vélez en la historia de Colombia, pero usted es la tapa al no llamarle la atención a su hijo, tal y como se dijo anteriormente. En cuanto a su enfoque deportivo, siempre lo hemos visto de forma deficiente y a la vez denigrante. Conocemos su forma de decir las cosas y sabemos que se exalta fácilmente con cualquier comentario que no le gusta que le digan, y es tan delicada esa calva que se rompería de forma sencilla con un balonazo, a menos que usted sea capaz de darle un cabezazo a ese objeto. ¿Sí sería capaz de hacer eso? Porque para comentar partidos sí es bueno, pero no para hacer algo de ejercicio, si es que lo hace. Usted podrá tener solo esa habilidad para los deportes y demás cosas, pero no tiene nada para hablar de política, ya que ese no es su fuerte. Eso se dejó ver en un artículo que publicó aquel pasquín donde los amigos de su hijo quieren hacerle la guerra mediática al presidente de Colombia.
Usted dejó en claro que es un crítico acérrimo y está tan indignado por lo que él dice sobre lo que sucede en la Franja de Gaza, que quiso decirle las cosas como son. ¿Por qué no dijo directamente en Twitter, ya que ha hecho pocas menciones al presidente? Porque sabe que el pueblo que lo sigue lo lincharía en menos de nada, sin dejar de decir que esas “bodegas” se la pasan atacándolo tanto a usted como a su hijo. ¿Verdad? ¿Cuál es el problema con que Petro respalde a Palestina y no a Israel? ¿De qué le sirvió decir que Petro debía ser sancionado por hacer apología al genocidio al mencionar el artículo 102 del Código Penal Colombiano? Y todo eso ocurrió hace más de un año, al dejar en claro su posición. ¿Verdad, Sionista?
El trino fue el siguiente y con un pantallazo de dicho artículo.
“¡Qué nadie se moleste! Esto es lo que se lee en el Código Penal Colombiano. A quien corresponda, ¿qué tal si lo aplican?”
El comentario vacío de una persona que de seguro no conoce todas las leyes que hay en Colombia, y solo quería llamar la atención con la publicación de un artículo, recalcó que buscaba exponer la miseria mental que ha tenido siempre. Por algo hoy en día lo repudian por todas las cosas que ha dicho y hecho sobre lo que ocurre con el deporte en general y con la política del país. ¿Qué quiere ganar realmente con eso, Carlos Antonio? Veo aquí a alguien que siempre quiere hundir a los demás porque se siente amenazado cuando alguien quiere verlo caer en primer lugar, y no es la validación suficiente para que le hagan caso a sus discursos baratos, que resuenan más en los medios tradicionales, porque aborrece a los alternativos.
Cómo olvidar cuando el hoy presidente de Colombia lo demandó por injuria y calumnia en el año 2020. Y todo porque criticó a los profesores de Fecode de marchar durante los días laborales y no durante las vacaciones. Siempre queriendo desquitarse con esa “izquierda” que tiene tan traumado a su hijo, que se acostumbró a desquitarse con el señor Petro y atacándolo con ese estilo de criticarlo de forma negativa con todo lo que él y los demás hacen por el bien del país. Dígame una cosa, Carlos Antonio: ¿qué traumas personales le dejó Gustavo Petro para que lo odie a muerte? Seguro, evadirá la respuesta porque no le responde a esos “petristas zarnosos” que tanto odia ver en las redes sociales. Lo que dijo el pseudocomentarista deportivo fue lo siguiente:
“Todo bajo la égida del «señor de las bolsas» como diría «Petronio» que es de los pocos que andan por ahí por la calle después de haber hecho parte de un grupo terrorista «M-19» que quemó el Palacio de Justicia con los magistrados adentro. Todavía hay gente que lo sigue. ¡Qué horror! Como les gusta seguir asesinos.”
A lo que el señor Petro respondió el día 21 de febrero de 2020:
“Nunca he querido pasar las discusiones con periodistas a la justicia, pero esta vez iniciaré todas las acciones penal y civil disponibles para demandar al señor Carlos Antonio Vélez y a RCN por sus calumnias contra mí, expresadas con el poder de los micrófonos esta mañana.”
El resto del artículo lo encontrarán aquí: Petro anuncia que demandará a Carlos Antonio Vélez por calumnia.
Por eso salen a llorar después de que los demandan y ahí sí recurren a las disculpas públicas después de lo sucedido. ¿Usted se disculpó, señor Vélez? Quién sabe cual habrá sido el arreglo que tuvieron después de ese incidente, porque en Twitter salieron con esa tendencia llamada #YoApoyoACarlosAntonioVélez, luego de que Petro lo demandara, y que Luis Carlos saliera a defender a su incompetente padre diciendo que «demandar a todos los que creemos que eres tóxico para nuestro país». Al parecer, los tóxicos son otros, cuando la tendencia #VélezPeriodistaDelOdio salió a flote para hacerle contrapeso a la otra que estaba defendiendo a este personaje que calumnió en ese entonces al senador Petro. Cabe recalcar que necesitamos una Ley de Medios para eso, pero no veo al señor Celso ejecutando esa tarea, porque así podremos vencer a los medios tradicionales de una vez.
Llamarlo asesino sin tener pruebas reales no le sirvió de nada, señor Vélez Naranjo. Usted es alguien que sirvió a los intereses del Grupo Radial Colombiano luego de que los Rodríguez Orejuela compraran esa emisora, sin oposición alguna. No obstante, el año pasado, tras las salidas de los ministros de Educación, Cultura y Deporte, manifestando que esa situación se cataloga como una acción de “dictadura pura y dura”. Después de que el presidente Petro les agradeciera sus servicios prestados en los ministerios mencionados, Vélez no se quedó callado al criticar las acciones que el presidente reseñó en ese entonces. Entonces este comentarista, con su venenosa reacción y la actitud de un calvo bueno para nada con el resentimiento en la lengua, comentó lo siguiente:
“Estamos contaminados, pero por las malas decisiones gubernamentales y el ánimo envidioso, resentido y revanchista de una minoría que arrasa para reinar.”
“Una patada al tablero y a gobernar con su propio libreto: dictadura pura y dura.”
Después de los comentarios ya mencionados, concluye con la siguiente frase:
“Hay que llamarlo por el nombre… Al guerrillero se le llama guerrillero, y no es ofender, es llamarlo por el nombre o por la profesión.”
El artículo a mencionar lo encontrarán aquí: Carlos Antonio Vélez criticó a Gustavo Petro por la salida de los ministros: “Dictadura pura y dura”.
Con razón, hasta el señor Levy Rincón lo deja en jaque cuando va a decirle sus verdades a través de Twitter y la humillación es tan grande, que hasta lo acusó de haber recibido dinero del Cartel de Cali... O bueno, esa fue la controversia que salió de parte de él, el pasado 17 de septiembre y que eso no quedó ahí... En fin, solo veo aquí a un pobre anciano infeliz que sigue ejerciendo el periodismo deportivo como una caja de resonancia que sirve a los intereses de los dueños de los medios tradicionales, no importa si los hijos de ellos sean quienes los administren. Para alguien como usted que solo le gusta ser cizañero y un cobarde detrás de un micrófono, es puesto en su lugar así como se ha hecho con su hijo, y no se necesita ser un caballero para decirles que son un par de víboras que deben perder algo más que sus trabajos e ir a la cárcel.
Eso es lo que les gusta a ustedes, ¿cierto? Carlos Antonio cree que sigue siendo una persona importante porque tiene un buen trabajo y siempre estará en la rama de los deportes, pero ya no estamos en los inicios de los años 2000, señor Vélez. Las cosas cambian, pero usted no quiere aceptar dicho cambio. ¿No es así, Calvito? Yo prefiero ser más duro y cruel que las groserías que lanza Levy en su contra y voy por lo tajante, y como le dije a su hijo en una ocasión anterior, usaría de forma metafórica mi “katana” para dejarle en claro que su tiempo en el periodismo está por terminar, cuando menos lo espere. Renunciar a esos cargos importantes para usted no son suficientes para alguien que ha defendido a sus amos por décadas y siempre al servicio de intereses personales, y no para informar al pueblo colombiano. ¿Va a decirme que eso es mentira, Carlos Antonio?
Su obsesión por el presidente Petro se aferra a algo más que coger un micrófono y exponer lo que sucede en los deportes, pero quizás debió quedarse callado y sumiso solamente en esa rama periodística. No ve más allá de las cosas y no quiere que lo alternativo sea quienes tomen las riendas de los medios de comunicación en la sociedad actual. Usted quiere seguir en pie, hasta que se quede sin aliento. Solo veo aquí a una persona que pronto puede quedarse sin aliento de tanto desprecio por lo que es diferente y no desea perder esa última batalla que tiene contra los medios alternativos. ¿No es así? Estará celebrando festividades con su familia y nietos, pero aquí ambos sabemos que no le puede quedar mucho tiempo; no importa cuántos exámenes se haga y diga que se encuentra en buen estado de salud.
Sabe perfectamente que la tecnología en el periodismo cambiará para siempre. La vida es solo un juego y usted hace rato ya perdió la partida cuando se empezó a enfrentar a quienes defienden la verdad de lo que sucede en el país, ya que usted siempre vivirá de rodillas hasta en los últimos días de su vida. Esto es lo que ocurre aquí, Carlos Antonio, pero detesta que le digan las cosas como son aquí. ¿No es verdad? Así que, lo que veo aquí es una gran derrota de una persona que ha fracasado en buscar mantener una hegemonía en el periodismo; deberían de salir mejores periodistas deportivos que logren opacar la poca dignidad que defiende ante los colombianos... La pregunta aquí es: ¿quiénes son y serán esos bastiones en el medio de los deportes? Saldrán a la luz muy pronto.
No le gusta y sigue persistiendo en algo que ya está perdido aquí, y lo ve como un juego que ya no tiene opciones para ganar. Lo que le faltó fue perfeccionarse para verse imponente ante los demás.
¿Cuánto faltará para que su defunción en los deportes ocurra? Pronto.

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